1. A TI (Basado en un poema de Walt Whitman)
Desconocido, ¿si al pasar junto a mí deseas hablarme por qué no has de hablarme?; ¿y por qué no he de hablarte?
2. A TI, HOMBRE Y MUJER
¡Oh campos de la Tierra! ¡Oh animales! ¡Oh hombre y mujer! ¡Oh, incluso, las rocas!
Si nos hubieran dejado ser, ¡ qué armonía!
El canto de cualquier pájaro, el crik crik del grillo, el croar de la rana, el zumbido trompetero del mosquito, la palabra del hombre o mujer (joven, niño o anciano) sabrían a dulce, a la mejor golosina. Sin embargo, bajo el cielo ensuciado (aún quedan cielos limpios, lejos, lejos) la armonía ha sido pervertida.
Ya no flota el acorde, la melodía y los contrapuntos espontáneos y bellos;
El chirriar está presente. Sin embargo, aspiremos a la armonía primigenia: con ella volverán a ponerse limpios los cielos; los animales, los hombres y mujeres vivirán en fiesta los 365 días del año; y las piedras serán nuestras aliadas y nosotros de ellas.
El placer no es el dinero, ni el poder. Ni el sometimiento a cambio del bienestar.
El amor es el gran placer.
3. AUTUMN LEAVES. («Hojas de Otoño». Este poema, mi versión, se acerca al contenido del poema original).
Las hojas que caen
Se desplazan con el viento del Norte.
Hojas de Otoño, todo rojo y oro.
Veo tus labios,
Los besos de verano,
Tus bronceados brazos.
(Yo solía contenerme).
Desde que te fuiste
Los días son muy largos…
De pronto escucho viejas canciones de invierno:
Y te extraño más que a nadie.
Yo te amaba,
Tú me amabas.
Pero la vida separa a los que se aman.
Sin hacer ruído el mar borra en la arena las huellas de los amantes.
Desde que te fuiste
Los días son muy largos…
Y te extraño más que a nada.
Las hojas de Otoño caen como lágrimas que acuna el viento del Norte.
4. AZUL, LÍMPIDO, DESPIERTO
Azul, límpido, despierto,
El cielo,
Con una hermosa luz solar inundando poco a poco el día.
Allá arriba tan inmenso, por aquí abajo nosotras, nosotros:
Dos muchachas jóvenes, mi perro afanado en dejar huellas, yo quieto en el jardín disfrutando de todo.
El fresquillo de la mañana, la alegría de mi perro, el aire a primavera de las muchachas, todo me lo llevé (sin darme cuenta); ahora lo dejo para ti en este canto.
5. COMO AVE SIN PARAÍSO
Sé tú,
Sé tú.
Que esa voz te empuje, que no se pierda como eco sin objetivo.
Que inconscientemente, siguiendo un camino antiguo, trasvases la hermosura a lugares lóbregos.
De lo contrario irás errática, irás errático.
¿Quién actuará en tu lugar?
¿Qué será de tu colaboración mientras las horas y los días perseverantemente siguen?
¿Mi “verdad” de ahora, para ti quienquiera que seas, es más positiva que el eco de la tuya? No.
Sé, tú.
Sé, tú.
6. COMPARACIONES
¿Te ha gustado alguna vez:
Una musica popular,
O la desbordante armonía de más de 60 músicos,
Una novela bien contada, profunda y de rápida comprensión,
Un dibujo sobre una anónima pared o en la sala de un prestigioso museo?
¿O no digamos: mirar una puesta de sol, una altísima palmera,
O asomarte a un acantilado y enfrente de ti el misterioso Océano o el apacible Mediterráneo?
¿O tocar el agua fresca de un río por la montaña?
¿Te has emocionado:
Con el cariño de tu perro, la fidelidad de tu caballo o el gracejo interior del burro cuando su sexo pende lleno de emoción?
¿Te has recreado en ti mismo, en ti misma, o en tu amiga o en tu amigo?
Pues bien, aunque parezca locura,
Me siento dueño de todo eso y te lo regalo con la generosidad de un dios.
7. DURANTE UN BREVE PASEO
Oculto entre unas barcas hacía yoga. Más allá, en medio de la playa, un joven matrimonio miraba al mar de frente.
Las gaviotas, no lejos, disputaban entre gritos un pescado; pero el hombre solitario ocultaba su ejercicio o espiritualidad en la playa amplia.
Sal hombre solitario y ejercítate deslumbrante con el horizonte al frente y los gritos y vuelos de las aves blancas para ti
(Al igual que para el joven matrimonio que todos aceptamos sin esfuerzo).
8. EL ALBAÑIL NEGRO
¿Se rebeló la Naturaleza, le atacaron los pájaros,
Esas gaviotas que parecen vigilar la ciudad,
Dominadoras cuando se balancean mirando hacia abajo?;
¿Se enfureció el aire?
Nada pasó,
Todo en calma,
Sin darle importancia al hecho:
Un muchacho negro de albañil,
Uno blanco de peón,
En la calle Ayala,
Enluciendo,
Poniendo bonita una pared.
¿De qué me inquietaré yo, pues?
9. EL CAMARERO EMIGRANTE
En un coche pequeño alguien le llevará después de decir adiós a una mujer de negro. Los hombres, en la puerta del bar, quitaban fuerza al sentimiento, casi solo miraban. Uno de ellos le llamó (antes de que el muchacho entrara decidido, algo nervioso, al coche) y le dijo:
¡Buen viaje! Y el joven mostró una ancha sonrisa, de emoción contenida y feliz de que
del deseo de aquellos hombres surgiera el cariño explícito en ese momento de partir.
¿Quién nos traerá la cerveza cuando vayamos al bar y en su puerta miremos el mar luminoso cerca?
Muchacho,
Contigo va el rumor de las olas,
Los gritos y cantos de gaviotas,
El aroma del mar, su humedad,
Las conversaciones de antiguos y nuevos pescadores,
¡Y tantas vivencias en el paseo marítimo de tu playa de “El Palo”!
10. EL HOMBRE BORRACHO
Estaba de pie, borracho junto a su coche, en medio de la luz de las estrellas.
Se esforzaba en estar quieto y no podía; en hallar una llave y no la encontraba.
Detrás de él un lujoso bar.
A pocos metros los coches pasaban, pasaban. En medio de todo aquello él se sintió digno y solo.
11. EL MUCHACHO SOLITARIO
Iba el muchacho solitario, lo intuí.
Vestía de pueblo en domingo, y a sus 30 años,
Tal vez,
Su aspecto seguía siendo de pueblo, y su ropa,
Precisamente la de domingo,
Lo delataba.
Era derecho,
Atlético, y le ví que caminaba como si fuera solo interiormente, mentalmente.
Se acercó a una plaza, y miró y miró, no tenía con quien hablar,
No obstante la placita en tarde de domingo.
Después de… ¿medio minuto?,
Duro para él, y para mí que seguí mirándolo,
Se marchó,
Tal vez hacia ningún sitio, por una calle principal.
12. EL NIÑO DE POCOS MESES
El niño,
de pocos meses,
lloriqueaba: en la parada de autobús, en el deteriorado autobús.
Volvían de la compra en un gran supermercado ; el niño de pocos meses lloriqueaba, ajeno a aquella compra.
Su llanto apagado era como un “quejío”, como si continuara el llanto de otras generaciones.
Nunca les miré claramente. Me quedé con las sombras y el eco.
En el llanto de aquel niño había llorado yo, lúcido.
¿En el llanto de aquel niño estaba su futuro?
13. EL POETA DESCONCERTADO
Él quisiera coger entre las manos rayos del sol y admirarse.
Mira la luna llena y piensa impactado.
Ve el mar removido y gaviotas en primavera dejándose mecer por las olas mientras sonríe feliz.
Pero luego,
Durante la comida,
Su compañera,
Con un inicio de lágrimas en los ojos,
Le advierte que la escucha sin interés.
Ella quisiera coger entre las manos rayos del sol y admirarse.
Mira la luna llena y se siente impactada.
Ve el mar removido y gaviotas en primavera dejándose mecer por las olas mientras sonríe feliz.
Pero luego,
Durante la comida,
Su compañero,
Con un inicio de dolor en la mirada,
Le advierte que lo escucha sin interés.
14. FUSIÓN: JAZZ-POESÍA JAZZÍSTICA
Jazz y poemas
Duermen sobre páginas escritas.
Poco a poco los despertaremos.
Juntos volarán hacia otros lugares,
Y se posarán en ti.
15. LA CALLE
En la calle de atrás de la casa,
Esa calle en forma de ele con grandes aceras,
Los niños, las niñas aprovechan sus horas de juego hasta la hora de cenar.
Sus voces y golpes de balón sobre las puertas metálicas quedan flotando en el aire.
Esas niñas, esos niños que estando tan cerca nos desconocen y desconocemos,
Separados socialmente
Por una pequeña piscina y un bonito jardín con farolas privadas.
16. LA JOVEN Y EL MAR (Mi versión, basada en el poema original «La chica de Ipanema»).
La niña salió a pasear junto al mar.
Bella como un sol naciente: En su caminar formaba acordes nuevos para una eternidad.
Sé tú,
Sé tú.
Los pájaros y plantas te miran espectantes. ¿Qué esperan de ti?
Quizás dicen:
Sé tú,
Sé tú.
Llenas suavemente de luz nuestras miradas y el amor nos transforma.
Caleidoscopio de versos fertilizas nuestras emociones que vuelan esperanzadas.
Déjate acariciar por los rayos de sol, en ellos van nuestros besos.
Sé tú,
Sé tú.
¡Oh campos de la tierra, oh animales, oh hombre y mujer, oh incluso las rocas; si nos hubieran dejado ser, qué armonía!
Sé tú,
Sé tu.
Mantente fiel a tí misma, sólo tú sabes el por qué de tus pasos;
Y en el futuro también se dirá: ¡Qué mujer más linda!
Por favor:
Sé tú,
Sé tú.
17. LECCIONES MÁS FUERTES (Basado en un poema de Walt Whitman)
¿Hemos aprendido lecciones sólo de quienes nos admiraban o eran tiernos con nosotros o nos cedían el paso?
¿No hemos aprendido grandes lecciones de quienes nos rechazan o se unen contra nosotros o nos tratan con desprecio o nos disputan el paso?
18. MIGUELITO
Un niño llama a tu puerta. Le abres, habla, le escuchas y se va.
¡Adiós!, dice.
¡Adiós!, respondes.
Has construido un poema.
19. NERJA
En un marco de Naturaleza hermoso,
Un parque con el mar al Este,
La niñita ensayaba sus primeros pasos
Con vigor y perseverancia magníficos.
Le hubiéramos tendido nuestras manos.
En el futuro,
¿Sentirás la ayuda, o tus ensayos encontrarán oposición?
Ojalá que tu perseverancia te lleve a un esplendor grande,
Digno de todas las miradas.
20. ¿QUÉ ES EL ARCO IRIS SIN TI?
¿Qué es el arco iris sin ti?,
O la certeza del mar azul cercano,
La flor que, en la sequía, exhala colores perfumados,
El autobús que me transporta,
La calle construida,
El afanarse de los empleados, ¿qué es todo sin ti?
Clasificar el amor: amante, amigo-a, esposa, hija-o, ¿para qué sin ti?
Eres la primera y la última, el primero y el último, como mi amado amigo, mi hija o esposa o yo mismo.
¡Estarás en el centro, al igual que todas, al igual que todos, con tu propia singularidad!
21. QUERIDA PORTUGAL
Portugal.
Tarde de un febrero primaveral.
A la derecha el Océano inmenso.
El cielo sin nubes.
Mi pequeñez encerrada en un coche que circula. Junto a mí, otras personas.
Al borde de la carretera alguien haciendo autostop.
Bajo la luz inmensa dos ojos que piden compasión a cambio de un cuerpo.
Sigue el coche veloz y atrás se queda la muchacha, abandonada.
22. SI ALGÚN DÍA ME HAGO VAGABUNDO
Si algún día me hago vagabundo mi perro vendrá conmigo.
Le haré ese regalo pues la libertad le rodeará:
El mar, la arena del mar, el ir y venir con otros perros serán para él y yo le esperaré.
Se bañara en los ríos, correrá por el campo y le cuidaré.
Se recostará sobre mí y le acariciaré despació, o incluso le daré bromas.
Sí, mi alegría le divertirá, pero veré cuándo convienen las bromas;
Me comunicaré muy bien con él, miraremos a la luna juntos.
Creo que si me hago vagabundo sería a ti, quienquiera que seas, a todos, a quienes os llevaría conmigo.
23. SIGLO XXI
¡Dónde están los poetas que nos hablen de Ucrania, de Rusia, de quienes verán ponerse el sol sin capacidad de emoción, por años quizás!
¡Que oigan el grito de los árboles y el temblor de los pájaros, la orfandad de alma de niñas y niños, el bagaje de tristeza de muchos ancianos al borde de su despedida!
¡Dónde están los poetas que se unan como un solo lamento y recuerden a todas y a todos,
De uno y otro bando; y también,
A los padres y madres,
Quizás de vuelta de muchas historias,
Que ven partir a sus hijos a una cita con la muerte,
La fría muerte!
24. UCRANIA-RUSIA
Ucrania-Rusia están ahí,
A tu lado.
Mira despacio,
Concéntrate y verás que tu prolongación es Ucrania-Rusia;
Que ellos son tú,
En una cantidad inmedible.
Ahora Rusia-Ucrania están en guerra; y sus niños,
Fuertes y débiles,
Mujeres,
Ricos, pobres,
Son tú misma, tú mismo.
25. UN SALUDO DE LA NATURALEZA
Salud a todos, al más pequeño y al más grande.
Os traigo el aroma de los campos,
El canto del pájaro nocturno,
El grito latente del inmediato parto, cuando el cielo se disponía a dar a luz.
Esta mañana, en el despertar de la noche, saludé a mi entorno y ellos me saludaron.
Orquesta capaz, brillante ésta a la que pertenezco; tú, pequeña y grande, pequeño y grande también perteneces.
El saludo me ha llenado de placer, estímulo, alegría.
Ahora quiero compartir este gozo contigo.
Te lo envío para que sustente tu ánimo,
Hasta que vuelva la mañana y ella te mire.
26. UNA FLOR AMARILLA O UN BARCO DE GUERRA
Frente al buque de guerra una puesta de sol tras la montaña.
Frente al helicóptero militar una gaviota vigorosa sobre las aguas.
Frente al ruido de potencial guerra el sólido canto del mar.
¡Qué poder, deslizado de Oriente a Sur, oscuro y en fila a la vista desde la playa!
¡Qué potencial de destrucción y desarmonía: para el aire, los peces, el color del atardecer, la aurora, nuestros perros, las flores, la arena del mar!
En la conversación sosegada el pánico, no explícito, por esa visión marinera: 7 barcos de guerra y 1 helicóptero.
Todos oscuros, en un anaranjado atardecer.
27. VEO, FELIZ, CÓMO ASCIENDES
¿Tienes 15 años?, baila. ¿Tienes 30 años?, baila. ¿Tienes 82 años, baila?
¿Eres mujer, hombre?, baila.
¿Heterosexual, homosexual?, baila.
¿Negro, blanco, o de cualquier otro color?, baila.
Pongámonos alas; ascendamos.
Entonces, oiremos con más nitidez estos cantos y cuantos viven para siglos futuros.
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Salva Santana
( 2024)